Rosa nació en Noanamá Chocó, un pueblito de San Juan. Hace nueve años se organizó con otros hombres y mujeres en procesos artísticos, creando la Fundación Centro de Estudios y de Investigación Sociocultural Afro con acciones de trabajo comunitario (CISPAC) en la localidad de Usme. “Desde que yo escuché la tambora, la marimba, el cununo, ya derechito estoy en mi territorio”.
Voy dejando el legado de resistencia que tiene nuestra cultura negra. Mis nietos cantan, tocan los instrumentos. A través de la música podemos sanar corazones, la música es un espacio de sanación.
Rosa nació en Noanamá Chocó, un pueblito de San Juan. Hace nueve años se organizó con otros hombres y mujeres en procesos artísticos, creando la Fundación Centro de Estudios y de Investigación Sociocultural Afro con acciones de trabajo comunitario (CISPAC) en la localidad de Usme. “Desde que yo escuché la tambora, la marimba, el cununo, ya derechito estoy en mi territorio”.Voy dejando el legado de resistencia que tiene nuestra cultura negra. Mis nietos cantan, tocan los instrumentos. A través de la música podemos sanar corazones, la música es un espacio de sanación.